Estados Unidos ha presentado siete cargos federales, incluyendo cuatro por asesinato, contra Raúl Castro, figura clave de la Revolución Cubana. Estos cargos se relacionan con el derribo de dos avionetas opositoras en 1996.
Raúl Castro, considerado el guardián del legado castrista, operó durante décadas en la sombra de su hermano Fidel. Tras asumir la presidencia en 2008, impulsó una apertura económica y un acercamiento histórico con Barack Obama, que incluyó la reapertura de embajadas y la flexibilización del embargo. Sin embargo, Donald Trump revertió estas medidas e reinstauró sanciones.
Washington asegura que Castro sigue controlando las finanzas de la isla a través de Gaesa, un opaco holding empresarial militar. Marco Rubio ha señalado a Gaesa como un "estado de facto" que mantiene secuestrada la institucionalidad cubana. La imputación a Castro, de 94 años, busca forzar un cambio de régimen en la isla mediante asfixia económica o presión militar.