La economía argentina experimentó una caída del 3,8% en noviembre de 2023, tras la devaluación de diciembre y la aceleración inflacionaria. Esta primera fase recesiva del gobierno de Javier Milei duró pocos meses.
A partir de abril de 2024, la economía mostró una recuperación, creciendo un 8,8% hasta febrero de 2025, impulsada por la recomposición del poder adquisitivo y el crédito. Sin embargo, desde febrero a noviembre de 2025, la economía se estancó y cayó un 0,6%, con un aumento de la morosidad y las tasas de interés.
El empleo y el poder adquisitivo salarial también comenzaron a descender. En marzo de 2026, la actividad económica alcanzó un pico histórico, un 6,6% superior a noviembre de 2025 y un 10% superior a diciembre de 2023. Sectores como el agro, la minería y el petróleo muestran un fuerte crecimiento, mientras que la construcción, el comercio y la industria aún están por debajo de los niveles de 2023.