La cadena de farmacias Doctor Ahorro, que operaba desde 2002 con 33 sucursales en Argentina, cerró definitivamente y se presentó a quiebra.
Más de 300 empleados quedaron sin trabajo y sin cobrar sueldos adeudados, manifestándose para reclamar sus indemnizaciones.
La empresa había llegado a tener más de 40 locales, no solo en la Ciudad de Buenos Aires sino también en otras provincias.