El hombre de 33 años, único detenido por la desaparición de Agostina Vega, declaró que la menor que ingresó a su casa no era Agostina, sino su hija, y se mostró dispuesto a realizar pruebas científicas. Sin embargo, su declaración presenta inconsistencias sobre cómo se fue Agostina y quién la llevaba en un auto rojo.
Se revela que el detenido tuvo una relación con la madre de Agostina y que la adolescente lo conocía. La madre de Agostina recibió llamadas anónimas con amenazas y advertencias mientras declaraba ante el fiscal, lo que genera dudas sobre si se trata de un encuentro casual, abuso sexual, trata de personas o un mensaje a la familia.
El abogado de la madre afirma que la adolescente estaría con vida y en Córdoba, basándose en los mensajes recibidos. El fiscal confirmó que el epicentro de la investigación está en Córdoba, pero a pesar de los rastrillajes y allanamientos, Agostina Vega continúa desaparecida.