Surge información que contradice la idea de familia ensamblada de Rocío Marengo, indicando que los hijos de Eduardo Ford viajaron a Miami por dos meses.
Se pone en duda la buena relación de Marengo con los hijos de su pareja y se sugiere que su permanencia en el país se debió a compromisos laborales.
La información contradice la imagen de unidad familiar que Marengo podría haber proyectado.