Se cuestiona la efectividad del protocolo de búsqueda de personas en Córdoba, a pesar de ser considerado uno de los mejores. Se compara el caso Agostina con el de Lian, quien desapareció hace siete meses y aún no aparece, sugiriendo que los protocolos no siempre garantizan resultados.
Se critica la actuación del fiscal, a quien se acusa de estar perdido y de basar la búsqueda en un área de 200 hectáreas sin un rumbo claro. Se sostiene que protestar por la inacción no sirve de nada si el fiscal no sabe qué hacer.
Se pone en duda la utilidad de la búsqueda nocturna con helicópteros, argumentando que es como "buscar una aguja en un pajar" y que no tiene sentido si no hay una estrategia clara.