Se debatió la supuesta ausencia de insuficiencia cardíaca crónica en Diego Armando Maradona, contradiciendo la teoría de la fiscalía. Se cuestionó la necesidad de sumar al cardiólogo Nani al equipo médico si Maradona no presentaba esta patología.
El jefe de terapia intensiva, Villarejo, afirmó que Maradona estaba para una clínica de rehabilitación y no para internación domiciliaria, pero señaló un cambio de decisión de la familia. Se mencionó que Nani realizó estudios previos y ecocardiogramas sin detectar fallas cardíacas significativas.
La defensa de Luque podría argumentar que su expertise es de neurocirujano y no de cardiólogo. Se destacó que, según los médicos, Maradona tenía una cardiopatía latente y que el equipo médico ignoró las alarmas sobre su salud física y mental.