El Canal Beagle es hogar de una importante población de cormoranes (imperiales y de cuello negro) y lobos marinos de un pelo, especies que conviven y juegan un rol crucial en el ecosistema.
Los cormoranes, predadores tope, regulan la cadena trófica marina y su estudio es fundamental para evaluar el impacto de las actividades humanas. Los lobos marinos, aunque recuperándose de la caza histórica, también son vitales para el equilibrio ecológico.
Se destaca el dimorfismo sexual en los lobos marinos y su capacidad de buceo, así como la importancia turística de la observación de estas aves y mamíferos en la región.