Las constantes contradicciones en las declaraciones del principal acusado, Barrilier, en el caso Agostina generan sorpresa e incredulidad.
El sospechoso inicialmente afirmó que su hija lo acompañaba, pero luego cambió su versión, indicando que era Agostina quien estaba con él y se retiró en otro auto.
Estas inconsistencias plantean dudas sobre su estrategia de defensa, que podría centrarse en objetar la recolección de pruebas.