Una nueva masacre, la número 58 según Indepaz, eleva la preocupación por la seguridad en Colombia a pocos días de las elecciones presidenciales. Los enfrentamientos entre dos grupos disidentes de las FARC en el Guaviare, que dejaron cerca de 50 muertos, avivan las exigencias de un electorado que demanda mayor seguridad.
El gobierno de Gustavo Petro enfrenta críticas por el aumento de la violencia, a pesar de los diálogos de paz vigentes. La izquierda, con Iván Cepeda como candidato, promete profundizar el modelo social, mientras la derecha, representada por Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, aboga por medidas más drásticas como el uso de glifosato y bombardeos militares.
La seguridad, junto a la corrupción y la salud, es uno de los temas que más preocupan a los colombianos. El país se encuentra en una encrucijada: continuar con las reformas sociales o apostar por un giro económico conservador, con la creación de empleo y el impulso industrial como asignaturas pendientes en cualquier escenario.