El conflicto armado en Colombia atraviesa un nuevo ciclo de violencia, con dinámicas y objetivos diferentes a los de años anteriores, según expertos. Las elecciones presidenciales de este domingo presentan posturas distintas entre los candidatos para abordar este complejo panorama.
Tras la desmovilización de las FARC, el vacío de poder fue ocupado por el ELN, el Clan del Golfo y disidencias, aumentando la presencia de grupos armados a 518 municipios en 2025. La Fundación Ideas para la Paz reporta más de 27 mil integrantes en estos grupos, con un reclutamiento de 5 mil nuevos miembros, en su mayoría menores de edad, en el último año.
La ausencia del Estado en ciertos territorios y su rol dual de presión militar y negociación son factores clave en la expansión de estos grupos. La renuncia del presidente Rodrigo Paz y los bloqueos de carreteras han exacerbado la crisis, afectando el suministro de oxígeno y medicamentos, y generando preocupación por la gobernanza en el país.