La pesca artesanal de la centolla en el Canal Beagle, iniciada alrededor de 1930 por Argentina y Chile, ha sido una pesquería importante a nivel regional, a pesar de no mover grandes volúmenes de desembarco. Los pescadores artesanales, como los de cuarta generación, expresan orgullo por heredar este oficio.
El Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) se dedica al estudio de la biología y reproducción de la centolla. El objetivo es asegurar el repoblamiento y la conservación de la especie en el canal, buscando un equilibrio entre el aprovechamiento del recurso y la conservación de la biodiversidad.