Se analiza la situación legal del caso del asesinato de Bautista Coronel, donde la familia busca mantener la calificación de homicidio grabado. Sin embargo, se plantea la dificultad de sostener esta carátula, ya que el agravante por número de personas podría caer.
Tampoco sería posible construir una plataforma de juicio por la verdad para los menores inimputables, ni juzgarlos indirectamente. Se discute la estrategia de la defensa y la posibilidad de que la pena para el menor imputable (16 años) sea reducida, considerando que la pena para homicidio simple es de 4 a 8 años.