Se pone en duda la efectividad de las cámaras de seguridad en el caso de Agostina, ya que no habrían registrado su salida del domicilio. Se especula con una posible filtración de la imagen de la entrada, pero no de la salida.
Se confirma que el sospechoso pagó al remisero y que los teléfonos estuvieron juntos, llevando a Agostina a su casa. La investigación se centra ahora en los lugares que el sospechoso visitó tras salir de la vivienda.