El caso Agostina da un giro crucial con la confirmación de que la joven estuvo en la casa de Barrelier, el principal imputado. Esta admisión, realizada por el propio Barrelier, sitúa a la víctima en la escena del crimen y debilita su defensa.
La fiscalía considera que este hecho es fundamental para la investigación, ya que establece un nexo causal entre el imputado y la desaparición de Agostina. A pesar de que Barrelier insiste en su inocencia, la ausencia de una coartada sólida y la admisión de la presencia de Agostina en su vivienda complican su situación.
Se analiza la figura legal de la privación ilegítima de la libertad, un delito continuado que podría haber comenzado en la casa de Barrelier. La investigación busca determinar si hubo otras personas involucradas y si el delito se prolongó en el tiempo.