La defensa del único detenido en el caso Agostina, Claudio Barrelier, presentó una coartada que incluye un llamado telefónico y un breve acompañamiento a la joven. Según el abogado, Barrelier se encontró con Agostina, pagó el remis en el que ella se movilizaba y la acompañó una cuadra y media antes de que ella se subiera a un auto rojo.
Esta versión busca desvincular a Barrelier de cualquier participación posterior en la desaparición de Agostina. La defensa sostiene que la imagen de un auto rojo vista en las inmediaciones no necesariamente involucra a su cliente. Sin embargo, la fiscalía considera que esta acción podría constituir complicidad necesaria si se comprueba que Agostina fue entregada a un tercero.
La presentación de esta evidencia, como la grabación de un auto rojo, sugiere que la defensa intenta construir una narrativa alternativa. A pesar de esto, la fiscalía mantiene la detención de Barrelier al ser la última persona en haber estado con Agostina antes de su desaparición.