La familia de Agostina denuncia que la policía no tomó en serio la información que aportaron sobre la desaparición de la joven. Afirman que el remisero que la llevó dio detalles sobre la persona con la que se encontró, pero que recién al día siguiente se lo llamó a declarar en Fiscalía.
Elizabeth, la madre de Agostina, relata que sintieron un trato despectivo por parte de la policía en la Comisaría 13, y que si hubieran actuado con celeridad, la situación sería otra. Destaca que la intervención del fiscal Garzón fue clave para que la investigación comenzara a moverse.
Además, la familia desmiente las declaraciones de Barrelier, principal imputado, sobre el contacto que tuvo con Agostina el sábado de su desaparición. Aseguran que Agostina no tuvo ningún tipo de contacto con él ese día.
Se menciona que Agostina, de 14 años, usaba redes sociales a través de los teléfonos de su madre y abuela, lo que permitía un control sobre con quién hablaba. Se descarta que haya tenido un dispositivo propio para coordinar un encuentro de forma autónoma.