Se reitera que hay secreto de sumario en el caso Agostina, pero se presume que la justicia sabía que la joven había entrado a la casa y que su celular estaba prendido allí. La hipótesis del "auto rojo" fue descartada y Barrelier amplió su declaración, admitiendo lo que antes negaba.
Alejandro Puebla menciona que el auto rojo era parte de la coartada de Barrelier y que fue desmentido por cámaras de seguridad. La segunda coartada, ir a un kiosco, también fue falsa según la kiosquera. Finalmente, Barrelier admitió que quien entró con él a la casa fue Agostina, no su hija.