La búsqueda de Agostina se describe como una "montaña rusa tenebrosa", con fluctuaciones entre la esperanza y el pesimismo.
La activación del teléfono de Agostina y la comunicación a través de redes sociales generaron expectativas, pero también dudas sobre su autenticidad.
Los investigadores analizan múltiples perfiles de redes sociales creados por Agostina, lo que complica la reconstrucción de sus últimos movimientos.