La eliminación de Boca Juniors de la Copa Libertadores ha generado un fuerte malestar entre los hinchas y la prensa. El equipo quedó fuera en fase de grupos tras perder como local contra la Universidad Católica de Chile, un resultado que se suma a una serie de decepciones deportivas bajo la gestión de Juan Román Riquelme.
El director técnico interino, Claudio Úbeda, se encuentra en la cuerda floja. Si bien su contrato finaliza pronto y no se renovará, la dirigencia aún no ha comunicado formalmente su decisión. Úbeda, por su parte, evitó dar declaraciones sobre su futuro tras el partido, solicitando tiempo para reflexionar.
Se cuestiona la estrategia de Riquelme de no dar un rol preponderante al entrenador, confiando en que los jugadores son los que definen el éxito. La pérdida de jugadores clave como el arquero Marchesín y las improvisaciones en defensa, como la de Braida en el lateral derecho, también son señaladas como factores que debilitaron al equipo.
La actuación de Leandro Paredes fue calificada como un "papelón" debido a su evidente reducción física. A pesar de esto, se cuestiona por qué no se lo posicionó más adelante en la cancha para aprovechar un posible remate de media distancia o una pelota filtrada.