Se reitera la crítica hacia Riquelme por la situación de Boca Juniors, calificando su gestión como dañina y lamentando la falta de éxitos deportivos. Se menciona la posibilidad de que Úbeda sea despedido, pero se insiste en que la responsabilidad máxima recae en Riquelme.
Se compara la situación con la de otros clubes y se expresa la necesidad de un cambio dirigencial. La idea de un "cacerolazo" para pedir la renuncia de Riquelme y el llamado a elecciones surge como una posible acción de los hinchas.