El bloqueo marítimo en el Estrecho de Ormuz, implementado por la administración de Donald Trump, ha obligado a redirigir 115 buques comerciales en seis semanas.
La medida busca cortar el comercio de los puertos iraníes, y se mantiene a pesar de la tregua indefinida pactada y los avances para prorrogarla.
Washington mantiene el cerco naval y sanciones contra entidades vinculadas al petróleo de Teherán para sostener la presión política en medio de negociaciones.