Se debate la estructura impositiva argentina, destacando que solo el 17% de los impuestos son progresivos (a los ricos, patrimoniales y ganancias), cifra inferior al promedio latinoamericano (26%) y mundial (33%). Se propone aumentar la carga fiscal sobre los sectores de mayores ingresos y revisar las exenciones.
Se critica la reducción de impuestos a autos de lujo y aeronaves, mientras se considera aumentar el impuesto a las ganancias para salarios altos y el monotributo para quienes ganan sumas significativas. Se plantea la necesidad de que paguen más quienes más tienen, en lugar de recargar a la clase media y a los sectores más vulnerables.