Se destaca el alineamiento geopolítico entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump, evidenciado por la catalogación de organizaciones como el PCC como terroristas, medida que Argentina también había tomado.
Se menciona la presencia de estas organizaciones en la triple frontera y en Rosario, vinculando al clan Alvarado con elementos del PCC. Se advierte sobre el peligro de estas alianzas entre organizaciones criminales locales y brasileras.