Se desaconseja tener lechuzas como mascotas y se advierte sobre el fanatismo que generan, a menudo inspirado por la cultura popular como Harry Potter.
Los expertos enfatizan que las lechuzas son animales silvestres que no pueden adaptarse a la vida en cautiverio y deben permanecer en libertad.
La convivencia con la fauna silvestre es posible si se respetan sus espacios y se mantiene una distancia prudencial, evitando hostigarlos o invadir su territorio.