Un hombre en Tucumán agredió violentamente a Micaela, su expareja, rompiendo la restricción perimetral que pesaba sobre él. El incidente ocurrió de madrugada mientras Micaela circulaba en la camioneta de una amiga, y el agresor la interceptó, gritando y golpeando el vehículo.
La víctima había denunciado previamente a su agresor, con quien tuvo una relación hace 15 años. A pesar de la medida de restricción, el acoso y la violencia continuaron, obligando a Micaela a cambiar de gimnasio y temer por su seguridad. El caso evidencia la ineficacia de las medidas perimetrales ante agresores persistentes.