Vecinos de Claudio Barrre, el principal imputado en la causa Agostina, han denunciado la posible existencia de construcciones en su domicilio que facilitarían el cautiverio de mujeres.
Además, señalan la presencia recurrente de menores de edad, tanto varones como mujeres, ingresando y egresando de la propiedad. Los vecinos expresan temor a represalias por parte del imputado y sus allegados, lo que explicaría la demora en realizar denuncias formales.