Vecinos de Nathalie Pérez la describen como antipática y creída, argumentando que no saluda cuando pasea a su perro.
Adriana Brodsky, por su parte, defendió a Pérez, sugiriendo que podría tratarse de timidez y no de mala actitud.
A pesar de las diferentes opiniones, se destaca que Pérez ha tenido interacciones positivas con colegas en el pasado, quienes la describen como amorosa y agradecida.