Se informa sobre un posible nuevo giro en la investigación: un vecino declaró que el martes a la noche, el portón de la casa de Barrelier estaba abierto, y vio al imputado dialogando con una mujer de unos 60 años. Este hecho es inusual, ya que el portón normalmente permanece cerrado.
Además, el testimonio del kiosquero contradice la coartada de Barrelier. El kiosquero afirmó que Barrelier no estuvo en el lugar el sábado por la noche, como él declaró, y que las cámaras de seguridad podrían corroborar esta información.