La alta representante de la Unión Europea, Josep Borrell, afirmó que Rusia se encuentra en un "callejón sin salida" en la guerra contra Ucrania, lo que la lleva a realizar amenazas contra altos funcionarios ucranianos y diplomáticos extranjeros.
Borrell considera que estas amenazas, como la de matar diplomáticos en Kiev, buscan aterrorizar a la población y demuestran el poder de Rusia para atacar infraestructuras y causar la pérdida total de familias.
Ante la posibilidad de un ataque ruso a países bálticos, Borrell advirtió que sería un ataque a la OTAN con consecuencias devastadoras para Rusia, ya que una amenaza a un país miembro es una amenaza a toda la alianza.