La toma de colegios secundarios continúa en el Carlos Pellegrini, donde los alumnos realizaron asambleas y decidieron extender la medida por tiempo indeterminado. Las clases están suspendidas, aunque algunos docentes ofrecen clases de apoyo.
En el Nacional Buenos Aires, la toma se levantó tras 24 horas. La protesta se originó por el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
Existe un debate sobre la metodología de protesta, ya que perjudica el desarrollo de las clases y el sistema educativo público. Se cuestiona si estas medidas realmente ayudan a defender la educación pública.