La población de tiburones blancos en las costas de Sudáfrica ha disminuido drásticamente desde 2017, generando preocupación entre científicos y ambientalistas.
La zona de Gandai, antes un destino principal para el avistamiento de estos animales, ha visto una práctica desaparición de ejemplares.
Especialistas atribuyen esta situación a una combinación de factores, incluyendo los ataques de orcas, la presión humana (pesca) y los cambios ambientales.
La ausencia de este depredador altera el equilibrio natural del océano e impacta negativamente en la actividad turística de la región.