Se reaviva la tensión entre Irán y Estados Unidos, con ataques mutuos y la interceptación de drones iraníes cerca del Estrecho de Ormuz. El Pentágono habría agotado su presupuesto militar destinado a la guerra, solicitando al Congreso un aumento de financiación.
El presidente Trump, enfocado en las próximas elecciones internas, parece utilizar la guerra como carta política, aunque los expertos señalan que el tiempo se agota.
China observa atentamente la situación, especialmente la reposición del material militar estadounidense, ante una eventualidad de conflicto. Se estima que EE. UU. tardaría tres años en reponer el arsenal utilizado contra Irán.
El Pentágono reconoce un bajo nivel de preparación en sus fuerzas y la imposibilidad de mantener dos guerras simultáneamente, lo que podría ser una oportunidad para China.