Los taxis aéreos eléctricos con despegue y aterrizaje vertical ya son una realidad en Nueva York. Estos vehículos, que no requieren grandes pistas de aterrizaje y funcionan con la infraestructura de un helipuerto, están en fase de prueba con pasajeros frecuentes y operadores de movilidad.
El objetivo es reducir drásticamente los tiempos de traslado en la ciudad. El recorrido previsto entre el aeropuerto Kennedy y Manhattan, que actualmente puede durar más de una hora en auto, se realizaría en tan solo diez minutos. Estos taxis son autónomos y tienen capacidad para entre tres y cuatro pasajeros.
Aunque actualmente se están realizando pruebas con piloto, la versión definitiva será completamente autónoma y se podrá solicitar a través de una aplicación. La expectativa es alta debido a la densidad poblacional de Nueva York y la necesidad de optimizar el transporte.