Un cliente, recomendado por un conocido, se acerca a Leiva Joya para tasar tres piezas: dos pulseras tipo Rolex, un anillo tipo Cartier y un reloj Rolex.
Las pulseras fueron hechas por un amigo del cliente, imitando el diseño de Rolex, pero sin el punzón legítimo. El anillo tipo Cartier fue elegido por su diseño con detalles en oro blanco y amarillo.
El reloj Rolex, comprado usado en un viaje, es un modelo clásico con bisel estriado y cierre desplegable. El cliente planea vender estas piezas para ayudar a su familia y terminar la construcción de su casa.