Claudio Barrelier, principal sospechoso en la causa por la desaparición de Agostina Vega, reconoció en su indagatoria un vínculo previo con la adolescente y la existencia de chats entre ambos. Sin embargo, negó que la persona que ingresó a su domicilio con él fuera Agostina, afirmando que se trataba de su hija y que habían salido a comprar una gaseosa.
Esta versión contrasta con la evidencia y el testimonio de la familia, quienes están convencidos de que se trata de Agostina. El fiscal Raúl Garzón centra la investigación en el inmueble de Barrelier, ya que las antenas de telefonía indican que Agostina no ha salido de Córdoba.