La política de exención de visas de Serbia ha impulsado un auge turístico sin precedentes, con un aumento del 400% en la llegada de visitantes extranjeros en los últimos 5 años.
Regiones como Topola, famosa por sus viñedos, se han convertido en destinos vinícolas destacados, atrayendo especialmente a turistas de China, Turquía y Rusia. Belgrado también experimenta un fuerte incremento de visitantes.
Nuevos vuelos directos y más alojamientos acompañan la creciente demanda, con un atractivo exótico que explica el boom turístico, superando los 2.5 millones de visitas anuales.