La Fiscalía pide siete años de cárcel para el expresidente francés Nicolas Sarkozy en el juicio de apelación por financiamiento ilegal de campaña con dinero libio. Sus abogados exigen la absolución, argumentando 13 años de investigación sin pruebas contundentes.
La acusación se basa en supuestas reuniones secretas entre colaboradores de Sarkozy y el cuñado de Gaddafi. Sin embargo, un giro inesperado se dio cuando Claude Guéant contradijo la versión del expresidente, respaldando los argumentos de la fiscalía y generando un "tsunami" en el caso.