Ariel, el remisero que trasladó a Agostina la noche de su desaparición, relató detalles clave sobre el viaje y el encuentro con Claudio Barreliar, principal sospechoso. Agostina se mostró alegre y conversadora durante el trayecto, sin mostrarse nerviosa ni incómoda.
Ariel describió a Barreliar como una persona que se ocultaba con una capucha, con actitud esquiva y que pagó el viaje con parte del dinero faltante, ofreciendo un dólar. Agostina, vestida con ropa de entrecasa y sin campera a pesar del frío, se acercó a él sin dudarlo. Ambos caminaron juntos hacia la casa de Barreliar.
El remisero expresó su sorpresa al saber que Agostina estaba desaparecida, ya que la había llevado solo unas horas antes. Su declaración fue fundamental para la investigación, ya que proporcionó la primera pista sobre el paradero de la joven y la identidad del sospechoso. La policía tardó en contactarlo a pesar de que la madre de Agostina había proporcionado información sobre Barreliar.