El puerto de Rotterdam se ha convertido en un punto clave para el narco lavado de cocaína, con organizaciones criminales que utilizan rutas marítimas para introducir grandes cantidades de droga en Europa. A pesar de los esfuerzos policiales, la magnitud del problema y la sofisticación de las redes criminales dificultan su erradicación.
El documental expone cómo el "super cártel", una alianza de mafias y bandas callejeras, opera a nivel internacional, con conexiones que llegan hasta Dubai. La incautación de 20 toneladas de cocaína en Filadelfia, proveniente de Chile y destinada a Rotterdam, evidencia la escala de estas operaciones.
Las autoridades portuarias de Rotterdam han visto un aumento drástico en las incautaciones de cocaína, pasando de 5 toneladas anuales a más de 30. La facilidad con la que los criminales obtienen códigos de acceso a los contenedores y la corrupción en el personal portuario son factores clave en esta problemática.