El Plan Mesa, destinado a proveer alimentos, ha dejado a los municipios de la Provincia de Buenos Aires sin stock y con deudas significativas. El plan se suspendió en mayo, pero la provincia adeuda a los municipios los pagos de marzo y abril, e incluso febrero en algunos casos.
Los municipios, a su vez, están endeudados con los proveedores, quienes reclaman los pagos sin recibir respuesta alguna por parte del gobierno provincial. La situación genera incertidumbre y dificulta la continuidad de la asistencia alimentaria.
Se destaca el caso de Junín, donde la secretaria de desarrollo humano, Melina Fiel, confirma la falta de noticias y la ausencia de respuestas de la provincia. A pesar de la suspensión del plan, la provincia se comprometió a saldar las deudas pendientes, compromiso que hasta el momento no se ha cumplido.