Una fuerte ola de calor azota Europa, con temperaturas récord y al menos 12 víctimas fatales. La ONU advierte sobre la gravedad de la situación y pide a los países abandonar su dependencia de los combustibles fósiles. Londres registró más de 35 grados, y se esperan temperaturas sofocantes en varias ciudades europeas.
La particularidad de esta ola de calor es su anticipación y la persistencia de altas temperaturas nocturnas, que dificultan el descanso y agotan físicamente a la población. Se están implementando medidas como la apertura de parques y la restricción vehicular para mitigar los efectos del calor extremo.