Se ordenaron nuevas excavaciones en la casa de Christian Graff en el marco de la causa por la desaparición de Diego Fernández Lima, ocurrida en 1984.
La medida judicial se basa en la geolocalización del terreno y en el testimonio de un nuevo testigo que aporta datos relevantes sobre el caso. La Gendarmería Nacional y la División de Homicidios de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires llevan a cabo el operativo.
En 1991, el padre de Diego, Juan, falleció atropellado mientras buscaba a su hijo. En 2025, se identificaron restos óseos encontrados en el lote contiguo a la casa de Graff como pertenecientes a Diego. El fiscal acusó a Graff por encubrimiento, pero la Cámara revocó el sobreseimiento y pidió investigar por homicidio.
El hermano de Diego, Javier, expresó su esperanza en que los nuevos testimonios ayuden a esclarecer el caso y pidió que quienes sepan algo se presenten ante la fiscalía. La abogada de Graff, Erika Nixipor, confirmó que se busca material biológico y no biológico, y que la anomalía detectada por georradar motivó las excavaciones.