El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó al ejército ampliar al 70% su control sobre la Franja de Gaza, rompiendo un acuerdo previo con Estados Unidos. Actualmente, el 53% del territorio ya se encuentra bajo control militar israelí.
Esta medida deja a los 2 millones de palestinos aún más confinados en un territorio devastado y sin la ayuda necesaria. La decisión de Netanyahu profundiza la crisis en la región, especialmente en Cisjordania.