En mayo de 2017, un informante de la DEA infiltrado en la boda de un miembro del clan Kinahan en Dubái presenció una reunión clave entre líderes de organizaciones criminales internacionales. Entre los asistentes se encontraban Rafael Imperiale (jefe de la camorra), Edwin Gatchanin (narcotraficante neerlandés-bosnio) y Rido Antaji. La DEA denominó a esta coalición como el "Super Cártel".
El poder de esta alianza se demostró en 2019, cuando se incautaron 20 toneladas de cocaína en el portacontenedores MSC Gallané en Filadelfia. La carga, proveniente de Chile y destinada a Róterdam, evidenció la magnitud de las operaciones del Super Cártel, una fusión de mafia, crimen organizado y bandas callejeras.