Una mujer sufrió golpes y moretones tras ser derribada por su caballo en un hipódromo. La jefa de cuadra, quien conoce perfectamente al animal, estaba realizando ajustes en el estribo cuando el caballo reaccionó de forma imprevista y violenta.
A pesar de la aparatosa caída y la fuerza del impacto, la vida de la mujer no corrió peligro y solo recibió atención médica en el lugar. El incidente resalta la imprevisibilidad de los animales y la importancia de la precaución en entornos ecuestres.