Se debate la estrategia de Javier Milei de reducir el déficit fiscal a cero y delegar la responsabilidad a la ciudadanía, en contraste con la intervención estatal.
Se argumenta que los países desarrollados suelen ofrecer apoyo estatal a través de obras e impulso a pymes, algo que Milei parece rechazar por considerarlo una cuestión ideológica.
Se compara la situación actual con los gobiernos de Cristina Kirchner, señalando que, si bien se criticaba la falta de conferencias de prensa, la dinámica actual de entrevistas a medida con amigos es considerada peor.