Melissa Heredia, madre de Agostina, expresa su angustia y esperanza de encontrar a su hija con vida. Pide piedad para su hija, cuestionando la falta de corazón del detenido, Claudio Barrelier, quien tiene una hija de 12 años.
Descartó sospechas previas sobre él y lamenta no haberlo mantenido alejado si hubiera tenido indicios. Se cuestiona la explicación de Barrelier sobre la entrega del teléfono de Agostina a la madre.