La madre de Agostina realiza nuevas declaraciones, contradiciendo a Barrelier. Afirma que su hija no pidió ver a nadie esa noche y que Barrelier ya había estado con Agostina a una hora temprana, desmintiendo su versión de que no tenía movilidad.
La madre insiste en que Barrelier miente sobre la identidad de la persona que ingresó a su casa, asegurando que era su hija Agostina y no la hija de Barrelier. Señala que la ropa coincide y que el remisero podría corroborarlo.