Adriana, la "abuela acróbata", comparte su filosofía de vida para seguir adelante: "Por cada no, buscar dos sí". Explica que al reemplazar los pensamientos negativos ("no puedo", "no quiero") por afirmaciones positivas, se amplían las posibilidades y se incrementa la capacidad de hacer cosas.
Esta mentalidad le permite sentir que cada día puede hacer más, en lugar de pensar que puede hacer menos. Es una forma de mantener la energía y la vitalidad.